Usamos cookies para mantener el sitio estable, recordar opciones basicas y entender que paginas resultan utiles. Puedes aceptar, rechazar o revisar la configuracion antes de continuar.
A focused project built around practical decisions and constraints.
En una finca de guarda con tres pastores alemanes, el proceso de reserva de turnos de vigilancia nocturna se gestionaba con hojas de cálculo y mensajes de voz. Cada cambio de temporada —cosecha, vacaciones, lluvias— obligaba a reasignar horarios sobre la marcha, generando solapamientos y perros sin cubrir en puestos críticos. El adiestrador responsable perdía una media de cuatro horas semanales solo en coordinar sustituciones.
En lugar de construir un sistema genérico de reservas, diseñamos un flujo que respetara las restricciones reales del equipo: cada perro tiene un umbral de horas continuas de vigilancia (máximo 6 horas), necesita un período de descanso de al menos 2 horas entre turnos, y ciertos ejemplares no deben coincidir en el mismo perímetro por conflictos de dominancia. El workflow debía validar estas reglas antes de confirmar cualquier asignación.
Se desarrolló un prototipo en una hoja de cálculo con validaciones condicionales y un panel visual de turnos por semana. Los adiestradores introducían las fechas de inicio y fin de cada temporada, y el sistema generaba automáticamente las combinaciones posibles de perro-puesto-horario, marcando en rojo las que violaban las reglas de descanso o compatibilidad. Tras dos meses de pruebas, se añadió una vista de calendario que mostraba los solapamientos de forma gráfica.
El tiempo de planificación semanal se redujo de cuatro horas a cuarenta minutos. Los conflictos entre perros en el mismo turno desaparecieron por completo, y las sustituciones de última hora pasaron de ser un problema diario a un evento ocasional. El equipo de adiestradores adoptó el flujo como herramienta estándar y solicitó una versión para móvil que permitiera ajustar turnos desde el campo.